martes, enero 03, 2006

La de Goyo

En cierto barrio, vivía un hombre al que apodaban "Goyo", el cual gozaba de fama de estar muy bien dotado (demasiado se diría). La cuestión es que todas las mujeres del susodicho barrio, al ver a Goyo, huían despavoridas por temor a que el hombre las violara y las dejara doloridas.
Un buen día una mujer se muda al barrio y cierta tarde conversando con Goyo, éste la invita muy amablemente a cenar a su casa, a lo que la mujer acepta gustosa.
Esa noche posterior a la cena y, a la luz de las velas y en un ambiente que se prestaba para hacer lo que todo hombre hace con una mujer en una situación así, Goyo la invita a ir al dormitorio para finalizar la noche como imaginarán.
La mujer ya desvestida, se recuesta en la cama y observa como su amante se va desvistiendo hasta que Goyo se saca la ropa interior y deja al descubierto (y para sorpresa y susto de la pobre mujer) una extenso y grueso rabo. La mujer asustada intentó escapar, pero Goyo la tomó violentamente de los brazos y sin darle mas vueltas al asunto la penetra introduciéndole semejante masa de carne.
Esa misma noche, posterior a semejante acto sexual, la mujer se despide de Goyo y se va rengueando hasta su casa. Cuando de repente un ladrón le sale a su encuentro y tomádola del cuello con una sevillana en la mano la amenaza diciéndole:
- ¡Vamos, deme todo el dinero o la degollo!
Y la mujer con desesperación le responde:
- ¡Si, si, tome el dinero, tómelo todo, tome, tome, pero la de Goyo no! eh? ¡¡¡¡¡¡la de Goyo es míaaaaa!!!!!!!

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